Pumas CU vs Auténticos Tigres - Jornada 9 ONEFA 2009

sábado, octubre 31 2009 @ 02:22 p.m. Central Daylight Time (Mexico)

Autor: Mauricio Márquez



Ayer vivimos un gran juego de fútbol americano que da material para clínicas de arbitraje, técnica y estrategia. Ayer por la noche Pumas CU se ganó todo mi respeto y pudo haber triunfado de no ser por sus propios errores (no los de los árbitros). Ayer se vivió un espectáculo en el Gaspar Mass que redime a nuestro deporte colegial.


El tan esperado duelo de invictos arrancó en punto de las 19:00 horas, pero desde minutos antes ya teníamos material para el análisis. La escuadra visitante pisó el pasto artificial del Gaspar Mass a las 18:26 horas, tan solo 34 minutos antes del kickoff. Desconozco la razón aunque puedo deducir el intenso tráfico que se vivió en las zonas aledañas al estadio que era superior al normal por otro evento deportivo que se llevaba acabo en un lugar cercano. Tardaron unos 3 minutos en acomodarse para calentar, actividad que terminaron a las 18:49 cuando regresaron a los vestidores. Tan solo 20 minutos aproximadamente estuvieron en calentamiento los comandados por el coach Raúl Rivera. Auténticos tenía desde las 18:00 horas preparándose con ejercicios muy completos para cada unidad. En mi opinión los locales ya tenían ventaja sin siquiera haber iniciado el cotejo. ¿Habrá esto afectado el desempeño de los de la UNAM en los primeros dos cuartos? Después de las primeras series ofensivas no lo pareció.

Tigres tuvo la primera oportunidad de mover el ovoide después de un kickoff a ras de pasto. Esa fue la tónica de todo el partido, para ambos conjuntos, en patada de salida: hacerlo en línea para evitar el regreso de los mejores atletas rivales. Algo que al final tendría consecuencias catastróficas para Pumas CU. La UANL intentó inmediatamente establecer su ataque terrestre más en base a poder que diseño de jugadas. No le funcionó. Tuvo que patear de despeje. Tan pronto la ofensiva visitante tomó el balón, se vio agresiva atacando, ellos sí por diseño, los puntos débiles de los locales. Fue una ofensiva que estoy seguro -salvo que me corrija el coach Edgar Zapata- era de script. Esto quiere decir que tenían planeadas las primeras 10-15 jugadas que iban a ejecutar. Salieron a la perfección. La defensiva de Tigres con el ovoide cerca de medio campo intentó presionar a Francisco Alonso jugando cobertura personal atrás. No le llegaron al mariscal de campo de la UNAM quien los hizo pagar el precio quemando al perímetro en un pase largo que culminó en la yarda 1. Vendría la primera pifia de los árbitros cuando no le otorgan una anotación clara a Fernando Banda. Afortunadamente no tendría relavancia pues más adelante confunde el ataque visitante a la defensiva de Auténticos sacando a un receptor en movimiento. Dos defensivos cubren al hombre en movimiento dejando solo a Juan Carlos Castillo en la anotación. Pumas se colocaba arriba en el marcador con cierta facilidad. Hay que remarcar el trabajo de Banda y de Castillo en todo el encuentro. Fue una grata sorpresa ver las condiciones de ambos que traen un alto nivel de juego.

Los felinos regresaron al campo ahora decidiendo emplear estrategia más que fuerza. Se alinearon en formación desbalanceada en gran parte de las jugadas que tuvieron en una serie ofensiva terrestre. Ya sea con los dos tacles o con los 4 receptores del mismo lado de la línea, confundieron a la defensiva rival. Manuel Alanís y Adrián Flores no se quisieron quedar atrás de los corredores de la UNAM y mostraron también ser de lo mejor en México acarreando el ovoide. Complicado taclearlos por su estatura y movimiento de piernas pero además cuentan con aceleración y explosividad. Flores terminaría en las diagonales para igualar el tanteador.

Hasta el segundo cuarto vendría otra anotación de los locales en un estupeno pase de Diego Garay a Daniel Villalobos. En la serie ofensiva siguiente de Pumas, que por cierto arrancó a medio campo debido a las famosas patadas cortas de kickoff de ambos conjuntos, comenzaron los errores mentales que le costarían a la postre el partido a la UNAM. Estando en la yarda 25 de Auténticos, comenten un castigo innecesario de sujetando que los retrasa 10 yardas y mata su serie al ataque. Se tienen que conformar con un gol de campo del quizá mejor pateador en esta especialidad en México, Mauricio Morales. 14-10 favor los locales hasta el momento. Los de la UANL devolverían el favor al estar en tercera y gol cuando le centran el ovoide a Garay quien estaba comunicándose con sus receptores por lo que el balón le rebota en el pecho y con suerte lo alcanza a recuperar. Tendrían que quedarse con tres puntos para aumentar la ventaja a 17-10. Faltando cerca de dos minutos para el medio tiempo, Pumas es detenido y en el intento de despejar, los felinos de Nuevo León empujan al protector causando que el ovoide le pegue en el casco, dejando a la ofensiva local en inmejorable posición. Saldría otro pase de Garay a Villalobos para la segunda anotación de esta pareja. 24-10. Otra anotación pertinente en este momento: Diego Garay tenía al equipo de la UANL en la palma de su mano hasta ahora. Había mostrado gran liderazgo para sorpresa de muchos en lo que llevábamos de partido. Me atrevo a decir que hasta aquí era el jugador más valioso.

Todavía no culminaba el segundo cuarto cuando Auténticos intercepta dándole una última oportunidad a su ofensiva. Avanzan hasta la yarda 45 aproximadamante de la UNAM. En la banca alcancé a observar al pateador Mauricio Ordoñez indicarle al coach Pedro Morales que necesitaba 10 yardas más para intentar el gol de campo. Faltaban 11 segundos y tenían tiempos fuera por lo que no era imposible pensar en un pase intermedio al centro del campo. Sin embargo, los locales decidieron mandar a sus receptores en trayectorias largas y Garay cometió su primer error al no soltar la pelota, quedarse con ella y correr sin sentido para acabarse los pocos segundos que quedaban.

Lo que ocurrió en todo el tercer cuarto puede resumirse en lo siguiente. Por parte de Auténticos Tigres, Garay salió sobrado, comenzando a intentar jugar a un nivel por encima del que tiene. Desafortunadamente para él eso fue notorio. Sus coaches y compañeros perdieron la confianza que se había ganado con justicia en la primera mitad. Así entonces, el ataque de la UANL se concentró en intentar correr el balón. Pumas sin hacer nada extraordinario defensivamente en cuanto a esquema, lograba detener una y otra vez. Ya ni las formaciones desbalanceadas le funcionaban a los locales. Por su parte, el ataque de la UNAM se veía bien hasta llegar a Zona Verde. Ahí Tigres mandaba cargas constantes dejando en cobertura "cero" (personal sin apoyo atrás) a su perímetro. La UNAM nunca supo sacar ventaja de esta situación y cuando parecía hacerlo era más la presión de los jugadores de la UANL que capturaban o apuraban la decisión de Alonso. El mariscal de campo visitante tuvo varias oportuniades de quemar a sus rivales pero nunca leyó bien donde tenía ventaja (que para mi gusto era muy clara con su receptor interno). Tres goles de campo de Morales colocaban el tanteador 24-19 todavía en favor de los locales.

Más errores del conjunto visitante vendrían en el último período. Dominando el encuentro, con posibilidades de remontar, habían detenido nuevamente a Tigres. En cuarta oportunidad, sin necesidad alguna, golpean al pateador de despeje. Regalaban un primero y diez pero más importante aún, la posesión de la pelota se la regresaban a un equipo que estaba pasmado. Para ponerle más sal a la herida, cometen un foul personal tonto afuera el campo que le otorga otras 15 yardas a los locales. Toda esa ayuda le alcanza apenas a los de la UANL para sumar tres puntos y volverse a poner arriba por ocho, 27-19. Estaba por venir lo mejor.

Pumas nunca bajó los brazos y conscientes de tener armas suficientes para llegar ahora sí a zona prometida, atacan con toda su artillería. Castillo, Banda, Mauricio García y Erick Arzate llevaban por tierra y aire a la ofensiva visitante. Néstor Mosqueda no tuvo tanta participación en esta ocasión pues era bien vigilado por la UANL. Increíblemente, la defensiva local lograba detener nuevamente en su propio campo a los de la UNAM. Con una captura de mariscal de campo echaban para atrás al ataque capitalino. Irónicamente esto benefició a los visitantes pues provocaba que estuvieran muy lejos para intentar un gol de campo. En el calentamiento Morales era atinado pero había mostrado poca fuerza. Se tuvieron que jugar una cuarta oportunidad y muchas yardas para el primero y diez. El perímetro de Tigres mostró nuevamente que no es el fuerte de su equipo equivocando sus coberturas. Finalmente fue Zárate quien en un pase largo de Alonso atrapa el ovoide para llevarlo a las diagonales. La conversión era por supuesto importante. En formación de goalline, Pumas engaña carrera para lanzarle a Castillo quien en una jugada bien diseñada estaba solo nuevamente para la conversión. Otra anotación aquí: ¿porqué nuestros jóvenes tienen que cometer tantos castigos de conducta antideportiva? ¿Qué necesidad de regalar yardas en un enfrentamiento que se muestra tan parejo? Una y otra vez lo vimos ayer, es algo que los entrenadores en este país tenemos que resolver. Castillo era castigado por su celebración. Esto obligó a la UNAM a patear de su yarda 15, nuevamente de línea por lo que Tigres tenía estupenda posición de campo.

Otro paréntesis amerita la entrada de Roberto Vega al control del ataque local. Yo noté en el calentamiento de Tigres que Vega estaba bien. Tal vez no para correr con el balón pues arriesgaba su lesión mas sí para lanzar y entregar la pelota. No sé si fue orgullo intenter triunfar sin él en el campo o exceso de precaución, pero creo que Auténticos no había dimensionado hasta ese momento la importancia del partido. Dos jugadores a mi parecer fueron claves para el ingreso de Vega: Luis Araujo y Carlos Garza, ambos muchachos temperamentales y expresivos. Fue muy clara su frustración en todo el tercer cuarto y lo que iba del último. En una ocasión vi a Araujo acercarse a Vega para decirle algo al oído, como en secreto, al culminar una infructuosa serie ofensiva de Tigres. Se quejaron constantemente con sus coaches. Al final en entrevista el Doctor Morales dijo que su intención al cambiar de mariscal de campo fue darle confianza a su ofensiva. Probablemente se refería a esta situación. Lo cierto es que: 1. Vega estaba listo, 2. es tu mejor arma, 3. Garay ya no estaba funcionando, 4. los jugadores lo estaban pidiendo. La entrada del "Monstruo" fue inmediatamente para lanzar un pase largo. No fue completo pero fue una advertencia que rendiría frutos más adelante. No pudo de cualquier forma mover las cadenas el equipo local.

Vendría la famosa jugada del intento de gol de campo de Ordoñez que Pumas tapaba. El balón era recuperado por un atleta de los locales quien intentaba avanzarlo. Otro de la UNAM lo taclea tomándolo del cuello de las hombreras por lo que se marca un foul personal. ¿De quién era la posesión? Mucha confusión en las gradas, en el campo y en los palcos. Al no cruzar el ovoide la línea de scrimmage la posesión durante la jugada se había mentenido de Tigres por lo que al intentar avanzarlo uno de sus jugadores, aún después de bloqueada la patada, era como si se la estuvieran jugando con la ofensiva en cuarta oportunidad. Los árbitros le dieron el balón a Auténticos. En parte gracias al desconcierto de Pumas, pero también gracias a que los visitantes ya se cuidaban más del juego aéreo, la UANL no desaprovechó para llegar por tierra a las diagonales colocándose 34-27 arriba faltando todavía más de minuto y medio.

Nuevamente tendríamos una patada de salida a ras de pasto que finalmente alguien había ajustado. Banda tomaba el ovoide poniéndolo en medio campo. Otra vez gracias a esa jugada se le daba oportunidad al ataque rival, mas no sería la última ocasión. Pumas avanzó con mucha inteligencia lanzando pases cortor pues el perímetro de Tigres estaba dando mucho espacio previniendo la jugada grande en ese momento. Le quedaban tres tiempos fuera a la UNAM. Después de lograr un primero y diez ya en Zona Verde de la UANL dejaban correr el reloj. Yo no lo podía creer. Dejaban ir segundos valiosísimos teniendo todos sus tiempos fuera disponibles. En otra ironía que tuvo este partido, al final esto fue positivo para los visitantes. Vino un pase incompleto que finalmente detenía el angustioso correr del reloj de juego. La afición de ambos equipos estaban expectantes ante tan dramático desenlace. En la siguiente jugada Tigres, como lo hizo durante los cuatro cuartos, cargó con 6 dejando cobertura "cero" atrás. Un jugador local entró entre centro y guardia sin ser tocado. Alonso mostró toda su experiencia quitándoselo con una rápida finta dándole respiro a los que habían viajado desde la capital para apoyar a su equipo, que estaban morados ya del drama. Se abrió un espacio justo por donde vino la carga. Por ahí Alonso entendió que no había mañana acarreando valerosamente el ovoide hasta el touchdown. Inteligente como es, él no celebró ahí. Se fue a su banca para que no lo castigaran. Todavía me falta analizar bien esa jugada pues un receptor de la UNAM me parece que sale directamente a bloquear a un defensivo por lo que bien pudo ser mandada desde la banca como una quarterback draw. Con el extra se empataba a 34 el marcador y todos en el estadio pensábamos en la extensión del encuentro. Pero...

Otro kickoff con el ovoide rolado le daba a Tigres posesión a medio campo. Increíble, ni faltando segundos se quiso patear largo. Fue interesante que en esa jugada hubo un castigo de sujetando encontra de los locales. Sin embargo, fue anulado por otro de los visitantes debido a que un jugador se lanzó abajo de la cintura de un bloqueador. Extrañísima situación. Restando 11 segundos, Vega tiene la intención de lanzar largo. Todavía con tiempos fuera disponibles, podía darse el lujo de hacerlo al centro del campo. Empero, sintió presión por lo que rápidamente tiró a su válvula de escape, Alanís, quien corrió unas quince yardas y se salió del campo inteligentemente. Restaban 2 segundos y había confusión en la banca de la UANL. El reloj de jugada del Gaspar Mass no había funcionado en todo el partido. Era imperativo pedir tiempo fuera pues un castigo de cinco yardas eliminaría toda posibilidad de intentar un gol de campo. Finalmente el Doctor Morales hizo uso de esa arma, junto a sus jugadores de gol de campo seguramente para corregir su bloqueo pues hay que recordar que el anterior intento se los habían bloqueado. Entró a patear en lugar de Ordoñez, el de despeje Oscar Silva. La UNAM puso a Andrés González en las diagonales por si el ovoide no llegaba a su destino, él lo podía retornar. Presionaron con cuatro solo de un lado, pero sí presionaron. Sin embargo, Silva se vio muy decidido a ser el héroe en esa fría noche. El ovoide apenas cruzaba la línea de scrimmage pero el sostenedor Iván Borbolla ya estaba brincando de felicidad. Es curioso que son los primeros en saber si será acertado el intento o no. Dramáticamente el balón cruzó el poste horizontal de la portería de gol de campo decretando así la victoria de Auténticos Tigres.

Mauricio Márquez

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